Make your own free website on Tripod.com

 

 

 

 

Historia de los Balcanes 

 

Pueblos en lucha, clases en lucha

 

 

"Los Balcanes, polvorín de Europa, se ha dicho a menudo; pero ¿no es la misma Europa quien ha colocado una gran parte de los explosivos?"

 

(René Ristelhueber)

 

"Los pueblos balcánicos podrían decir, como lo hacían en la antigüedad nuestros siervos: ‘Que Dios nos libre, más que de todas las tristezas, de las iras y del cariño de los señores’. La intervención de las ‘potencias’ de Europa, tanto la hostil como la supuestamente amistosa, significa únicamente para los campesinos y obreros balcánicos nuevos impedimentos y trabas de todo género al libre desarrollo, que vienen a sumarse a las condiciones generales de la explotación capitalista".

 

(Lenin)

 

Ulises Benito

 

 

 

Históricamente, la península balcánica ha sido la zona enferma de Europa. La intrincada mezcla de pueblos, etnias, religiones y tradiciones en un mismo espacio, y las feroces luchas que han desatado entre sí, han facilitado a los grandes medios de comunicación de Europa Occidental (controlados por la clase dominante) la creación de un tópico: los Balcanes son una zona ingobernable, sus pueblos tienden al enfrentamiento sectario, al veneno chovinista, y sólo los países avanzados del capitalismo, como Estados Unidos y los de la Unión Europea, pueden imponer la convivencia. Tópico muy útil para justificar la intervención imperialista en Bosnia-Herzegovina y, especialmente, el criminal bombardeo de Yugoslavia y la ocupación militar de Kosovo.

Esos mismos medios burgueses tienen bastante que esconder. Esconden el carácter progresista de la lucha de liberación de estos pueblos frente a la dominación turca, en el siglo XIX. Esconden también que fueron las potencias (el Imperio Otomano, Alemania, Austria-Hungría, Rusia, y también las muy civilizadas y burguesas Francia y Gran Bretaña) quienes potenciaron, exactamente igual que ahora, y en connivencia con la casta monárquica, clerical y militar (y con la burguesía de la zona), el enfrentamiento entre los diferentes pueblos, siendo los responsables de las tensiones entre serbios y croatas, búlgaros y griegos, o griegos y albaneses. Esconden, por último, que también en sociedades hasta hace pocas décadas escasamente industrializadas existe la lucha de clases, y que la opresión nacional sólo se pudo resolver (aunque limitada y temporalmente) fuera del marco del capitalismo, especialmente con la Federación yugoslava encabezada por Tito. La resistencia popular búlgara a los nazis, la liberación revolucionaria de Yugoslavia en 1945 y la lucha guerrillera dirigida por los comunistas griegos contra los fascistas, primero, y los británicos y estadounidenses, después, estuvieron mil veces más cerca de solucionar los problemas nacionales y materiales de toda la zona (a través de una Federación Socialista Balcánica) que las toneladas de declaraciones, acuerdos y compromisos producidos por los imperialistas, hablando del "derecho de autodeterminación" y de la "convivencia pacífica", hojas de parra que esconden sus auténticos intereses.